viernes, 30 de noviembre de 2007

TEORÍA DEL EQUILIBRIO PUNTUADO DE GOULD.

La Teoría del equilibrio puntuado fue propuesta por Jay Gould. Es frecuente hallar series de estratos en la morfología de ciertos fósiles que permanecen invariables y, a continuación, súbitamente, encontrar un estrato con fósiles netamente distintos de los anteriores. Pero, indudablemente relacionados con ellos. Se entendía habitualmente que este hecho era debido a la imperfección del registro fósil, en el que no aparecían los fósiles intermedios que cabria esperar. Gould interpretó, en cambio, que la evolución no es un proceso gradual constante, sino que las especies alternan largas épocas de estabilidad, en las que no se producen cambios, con épocas breves en que cambian rápidamente. Lógicamente, las breves épocas de cambio dejan menos fósiles que las largas épocas de estabilidad, lo que explica la gran parte de los fósiles intermedios. Esta teoría Neodarwinista explica bastante bien la microevolución, es decir, la aparición de nuevas especies mediante pequeños cambios. No obstante, persisten problemas importantes para explicar la macroevolución, es decir, la aparición de tipos de organismos verdaderamente nuevos, de orden superior.



1. Equilibrio y cambio súbito
La historia de la mayor parte de las especies fósiles incluye dos características particularmente incongruentes con el gradualismo:1. Estasis. La mayor parte de las especies no exhiben cambio direccional de ningún tipo en el transcurso de su estancia sobre la tierra. Aparecen en el registro fósil con un aspecto muy similar al que tienen cuando desaparecen; el cambio morfológico es normalmente limitado y carente de orientación.2. Aparición repentina. En cualquier área local, una especie no surge gradualmente por una continúa transformación de sus antecesores; aparece de golpe y "totalmente formada".



2. La evolución no es un río largo y tranquilo
Y, finalmente, la razón por la que estamos aquí es que un asteroide impactó contra la Tierra, exterminó los dinosaurios, y perdonó algunos pequeños mamíferos. Darwin creía que las extinciones masivas eran artilugios causados por la insuficiencia de los registros fósiles. Hoy sabemos que son muy reales: la historia de la vida ha estado marcada por numerosas extinciones masivas y brutales. ¡La evolución no es un río largo y tranquilo! Podemos citar la extinción en masa del finales del ordoviciano, hace 438 millones de años; la del final del devoniano, hace 367 millones de años... Pero la más terrible es la del final del permiano, hace 250 millones de años: borró de golpe cerca del 95% de especies marinas invertebradas. La última provocó la extinción de los dinosaurios, en la frontera entre el cretáceo y el terciario, hace 65 millones de a�os, activada por el impacto de un objeto extraterrestre que contenía iridio.


3. Cambio de modelo o inversión del cono
La iconografía convencional se ha sumado a un modelo primario, el "cono de diversidad creciente", un árbol de Navidades invertido. La vida comienza de un modo restringido y simple, y progresa siempre hacia lo alto, yendo a más y más y, implácitamente, a mejor y mejor. El tronco se escinde en unas pocas ramas básicas; ninguna de ellas se extingue; y cada una de ellas se diversifica aún, en un número de subgrupos que aumenta de forma continúa. Pero los datos de Burgess Shale refutan esta interpretación central de la evolución como proceso continuo de diversificación creciente.Las reconstrucciones radicales de la anatomía de los animales de Burgess Shale que presentaron Whittington y sus colegas revolucionaron, invirtiendola, la interpretación tradicional de la vida. Al reconocer tantas anatomías únicas en Burgess Shale, y al demostrar que los grupos familiares estaban experimentando con diseños tan alejados de la gamma actual, invirtieron el cono. La extensión de variedad anatómica llegó a un máximo inmediatamente tras la diversificación inicial de los animales pluricelulares. La historia posterior de la vida procede por eliminación, no por expansión. La Tierra actual puede contener m�s especies que nunca, pero la mayoría son iteraciones sobre unos pocos diseños anatómicos básicos. Comparados con los mares de Burgess Shale, los océanos de hoy contienen muchas más especies basadas en muchos menos planos anatómicos. Burgess Shale nos enseña que la máxima gamma de posibilidades anatómicas surge en el primer ímpetu de diversificación. La historia posterior es un relato de restricción